jueves, 2 de enero de 2014

Un club sano

Para opinaelbalon.com

Comunicaciones en la administración de Roberto Arzú pudo presumir muchas cosas: equipo arrollador, campeón, tetracampeón, goleador. Cualquier adjetivo podía presumir ese equipo, sin embargo, nunca fue un club sano.
Durante los 14 años que duró esta etapa gloriosa en un comienzo y de pesadilla al final, Comunicaciones y su presidente, nunca pudieron ser un club ejemplar. El equipo se llamaba Club Social y Deportivo Comunicaciones, lo social tenía mucha razón, era más un club familiar y lo deportivo, pues vamos a lo obvio. Desde 2008 los cremas responden al nombre de Comunicaciones Fútbol Club, porque es eso, un club de fútbol, de nada más. Sin tocarnos el corazón, decimos que es una empresa.
Comunicaciones FC es de Ángel González, un empresario mexicano, que dejó el club para que Pedro Portilla lo presidiera. Desde el cambio de administración el cuadro albo se ha convertido en lo que nunca fue en su anterior época: un equipo sano económicamente, administrativamente, deportivamente y un club ganador, como a lo largo de su más de 60 años de historia.
Los exitosos en esta etapa son visibles: 7 títulos desde diciembre de 2008. No ha habido año desde el cambio de administración en el que Comunicaciones no haya dado aunque sea una vuelta olímpica.
El equipo deportivamente es ejemplar, no depende de un futbolista, como en el pasado. Gana como equipo, juega como equipo. La unidad del camerino es envidiable por cualquier club nacional. Las fuerzas básicas rinden fruto: 15 futbolistas de un total de 26 son fabricados en la cantera crema. Dos de sus héroes en la final del tricampeonato son producto de las inferiores.
Económicamente se cree podría ser más poderoso que en el pasado, aunque la actual administración prefiere por apostar por los jugadores de la casa y refuerzos viables económicamente, tema que ha dado mucho de qué hablar. Los jugadores reciben sus pagos puntualmente.
Administrativamente hablando el club funciona de maravilla. Hay que voltear al pasado reciente para ver como malas decisiones pueden acabar con despidos. Repito lo de la empresa, aunque duela: si el administrador no opera como debe, se conseguirá otro, el club va primero.
Comunicaciones recibirá el 2014 con felicidad y títulos, con hambre de gloria, con sed de escribir en letras doradas en los libros de la historia. Los cremas, consientes que puede ser un año histórico, seguirán con su plan de jugadores de la casa, refuerzos nacionales puntuales y extranjeros que rindan lo que deben rendir.

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