El fútbol suele ser un deporte de
mediocres, bastan 30 segundos de alegría para ganar un campeonato, para cambiar
el mundo. Y entre el fútbol de mediocres, suelen haber magos y de los magos,
hay magos de magos. José Contreras es un mago de magos, ayer sacó el conejo de
la chistera y ganó un partido que en otro mundo, hubiera acabado con un empate
sin goles (Comunicaciones 1-0 Xelajú MC, Cementos Progreso, 18 de mayo de
2013).
Hay jugadores que complementan equipos, los
hay en cantidad. Hay jugadores que suelen ser el equipo, ese es Contreras,
internacional por Guatemala en todas las categorías que pueden existir,
legionario en las grandes ligas sudamericanas, embajador del carácter y garra,
heredero del turbulento gafete de capitán de la selección nacional, mago de
Comunicaciones.
Sopegno tiene una mina de oro, de plata, de
diamantes preciosos, de petróleo, en su equipo. No hay en el fútbol
guatemalteco, maltrecho y lento, prostituido y arreglado, un jugador como
Contreras, ni siquiera jugando en otra liga. Contreras es a lo que llaman, un
jugador de época, de los que salen cada 25 o 30 años.
Ya demostró ser un magnifico mediocentro,
pero parece que se aburre. Ya demostró ser un finísimo enganche, pero nadie se
ha atrevido a por fin evolucionar al 10 de Comunicaciones, a su inicial
posición, allá en el 2006. Ya demostró poder jugar casi como mediapunta,
llegando muchísimo y anotando cualquier cantidad de goles. ¿Qué le queda por
demostrar?
Comunicaciones jugará Liga Campeones
CONCACAF, será cuestión de Contreras, sus representantes y el club, que el
motor de Guatemala, debute finalmente en la competición continental. Le queda
por demostrar, y lo sabe, una exhibición a nivel regional. Donde tendrá que
fajarse, tendrá que ser más rápido, tendrá que pensar mejor, tendrá que
observar mejor y tendrá que hacer ganar a su equipo, a su equipo.
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