Y cuando me dispuse a irme por penúltima vez, me arrepentí. Estando en el carro, tuve la necesidad de volver al lugar donde me sentí más cómodo en la vida. Volví y a pesar de no tener a nadie con quien cobijarme, vagué. Vagué por largos minutos, temblé, observé. No estando contento del todo, me fui.
Salí por penúltima vez de aquel lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario